¿Vuelo retrasado? Qué hacer, paso a paso
Una lista práctica para los retrasos: verifica la información, conoce tus opciones y entiende tus derechos.
1. Verifica el retraso con dos fuentes
Comprueba el número de vuelo en un rastreador y en la aplicación o el sitio web de tu aerolínea. Los canales de la aerolínea son los que cuentan para recolocaciones y compensaciones; los rastreadores suelen reflejar antes los cambios operativos. Si discrepan, fíate de la aerolínea para tus decisiones y sigue consultando ambos.
2. Vigila la puerta y la hora de embarque
Una salida retrasada no implica un embarque retrasado: las puertas pueden cerrar a la hora prevista originalmente y los retrasos pueden acortarse. Mantente cerca de la zona de embarque y no pierdas de vista las pantallas del propio aeropuerto, que prevalecen sobre todo lo demás.
3. Conoce tus derechos
Los derechos de los pasajeros dependen de desde dónde vueles y con quién. Para los vuelos que salen de la UE, o que llegan a la UE con una aerolínea de la UE, el Reglamento (CE) 261/2004 establece la asistencia (comidas, refrigerios, alojamiento) y una posible compensación por retrasos largos, salvo que concurran circunstancias extraordinarias. Otras regiones, como el Reino Unido, EE. UU., Canadá y Brasil, tienen sus propias normas.
Guarda los recibos de los gastos razonables causados por el retraso: la mayoría de las reclamaciones los exigen.
4. Conexiones y el último vuelo del día
Si un retraso pone en peligro una conexión dentro de la misma reserva, la aerolínea es responsable de recolocarte. Habla con el personal o usa el proceso de recolocación de la aplicación de la aerolínea cuanto antes: las opciones se agotan más rápido en las últimas salidas del día.